Sobre el chat de San José Iturbide
Los iturbidenses no necesitan presentación: salen a la calle con el carácter templado del clima de la zona, entre los 12 y 23 grados, y la conversación fluye igual de natural que el aire fresco del altiplano. Por aquí no hay que buscar el bullicio de las grandes ciudades; se vive a ritmo de costumbres arraigadas, como el tejido de prendas de acrilán, una artesanía que pasa de generación en generación y que aún hoy se ve en los escaparates de las casas del centro. Las calles conservan el aire de pueblo que late desde 1754, cuando se levantó la primera iglesia en la Loma de Pájaro, un testimonio histórico que sigue siendo punto de referencia para propios y extraños.
Quien pase por la cabecera municipal no puede perderse el vuelo en globo aerostático al amanecer, una experiencia que dibuja el perfil de los cerros cercanos mientras el sol acaricia las cúpulas de los tejados. Y si el cielo se tiñe de blanco, como ocurrió en 2010 y 2016, los vecinos no dudan en salir a las calles para capturar con el móvil el espectáculo efímero de la nieve en Guanajuato. Por las tardes, el ambiente se llena de historias: desde leyendas como la del Señor del Santo Entierro hasta las anécdotas de los mineros que bajaban a las galerías cercanas.
Este pueblo no pide permiso para sorprender: tiene el acrilán que abraza y el Santo Entierro que espanta. Aquí la gente se reconoce en el gesto del artesano que teje a mano o en el viajero que llega buscando el vuelo entre las montañas. Si te gusta hablar de lo auténtico, pásate y cuéntanos qué te ha traído a San José Iturbide.
Última actualización: 9 de agosto de 2026