Sobre el chat de Quart de Poblet
El aroma a horchata recién hecha en la plaza del Ayuntamiento no engaña: estás en Quart de Poblet, ese pueblo de la huerta valenciana que huele a naranjas y a tradición más que a industria. Aquí la vida gira en torno a la Plaza de la Constitución, donde los abuelos juegan la partida y los niños corren entre los bancos de azulejo mientras suenan las campanas de la iglesia de Sant Miquel. Si pasas por el Mercado Municipal los jueves, no te pierdas los puestos de verduras de la partida de la Creu: el tomate de la zona, ese que sabe a tomate de verdad, tiene su propio culto.
Lo de las fiestas de Moros y Cristianos es otro nivel. El barrio de la Creu se convierte en un escenario medieval con más de 1.500 comparsas cada febrero, y no exagero: el olor a pólvora y el estruendo de los arcabuces llenan las calles durante días. Pero fuera de temporada, el alma del pueblo se respira en la Feria de Agosto, cuando la plaza se llena de casetas y los puestos de buñuelos de calabaza compiten en popularidad con los de la paella gigante del Parc de la Senyera.
Última actualización: 9 de agosto de 2026