Sobre el chat de Orihuela
Orihuela no es solo la ciudad con más palmeras de Europa —según el Ayuntamiento, hay más de 200.000 en el casco urbano—, sino un rincón de la Vega Baja donde el pasado y el presente se mezclan sin estridencias. Si cruzas el Puente de la Picadora hacia el centro, verás cómo el agua del Segura dibuja curvas que han visto pasar siglos de comercio, desde los romanos hasta los comerciantes de naranja. Por las tardes, en la Plaza del Ayuntamiento, los puestos del mercadillo diario se llenan de voces que regatean por tomates de Guardamar o limones de Beniel, mientras los más mayores disputan una partida de dominó bajo la sombra de la torre de la Catedral de San Salvador, la más alta de la diócesis de Orihuela-Alicante.
Pero Orihuela también late en barrios como San Antón, donde las calles empedradas esconden bares como El Secreto, famoso por su arroz caldoso con bogavante, o la Feria de Orihuela, que en septiembre saca a la calle más de 300 atracciones y atrae a familias de toda la comarca. Si te gusta el senderismo, el Monte de San Miguel ofrece vistas que van desde el mar hasta las montañas de Alicante, y en otoño se llena de recolectores de setas que juran haber encontrado el primer níscalo antes que nadie. Aquí, el chat es solo otra forma de conectar: para saber cuándo empieza la procesión de la Virgen del Carmen o para preguntarle a un oriolano recién llegado de Barcelona si el tiempo en la Vega sigue igual de traicionero en mayo.
Última actualización: 18 de julio de 2026