Sobre el chat de Puebla
El centro histórico de Puebla no se olvida: calles empedradas que guardan más de 400 años de historia, fachadas barrocas que parecen libros abiertos y ese aroma a mole poblano que se escapa de cada restaurante. Si pasas por la Catedral, fíjate en la torre que quedó inconclusa después del terremoto de 1999; los locales dicen que le falta el último piso por un juramento pendiente. Y si te gusta el café, busca la Casa Reyna en la 3 Poniente: allí sirven el mejor de la ciudad, tostado en casa desde 1920.
Más allá del centro, los barrios tienen su propia personalidad. San Francisco, por ejemplo, es el reino del pan de burro: un dulce de higo con queso que solo se encuentra en puestos callejeros los domingos por la mañana. En Cholula, a solo 15 minutos, el cerro del Tlachihualtepetl esconde pirámides bajo capas de tierra, y cada septiembre la fiesta de los Chiles en Nogada llena las mesas de colores patrios. Aquí no se habla de Puebla como un destino lejano, sino como el lugar donde cada esquina tiene una historia que contar.
Última actualización: 13 de julio de 2026