Sobre el chat de Poza Rica de Hidalgo
El Zacahuil humea en los fogones de Poza Rica. Ese tamal gigante, envuelto en hoja de plátano y relleno de carne de puerco con especias, es el plato que corona cualquier comida en esta ciudad al norte de Veracruz. No es un antojo cualquiera: es el sabor que identifica a los pozarricenses, servido en fondas del centro o en las casas donde aún se conserva la receta de la abuela. Si te lo ofrecen, no lo dudes: una rebanada con salsa verde picante y una taza de café de olla son el desayuno perfecto para empezar el día.
Más allá de la mesa, el río Cazones marca el ritmo de la ciudad. Sus aguas, que nacen en las montañas de Hidalgo y desembocan en el Golfo, han sido durante siglos el sustento de los pescadores locales. Por sus orillas aún se ven jaibas y huatape de camarón en los puestos que bordean el cauce, especialmente cuando la temporada de lluvias hace crecer sus arroyos tributarios como el Mollejón o el Hueleque. Y si el agua no es lo tuyo, el Petroleros de Poza Rica —equipo que brilló en la era dorada del béisbol local— sigue siendo un símbolo en las conversaciones de los bares del centro.
Los fines de semana, el Atlético Poza Rica y el Club de Fútbol Petroleros llenan las canchas con gritos de gol. El fútbol y el béisbol son más que deportes aquí: son rituales que unen a las familias en las gradas. Mientras el Zacahuil espera en la mesa, los niños corren tras el balón en las canchas de tierra, y los mayores debaten sobre la próxima jugada como si aún hubiera un estadio lleno. Si buscas hablar de algo más que el tiempo, aquí el deporte es el tema seguro.
Última actualización: 7 de septiembre de 2026