Sobre el chat de Pijijiapan
La brisa salada de Pijijiapan se mezcla con el olor a mariscos recién cocidos en las fondas del malecón. Aquí no hace falta ser de la zona para sentir el ritmo pausado de un pueblo que vive al compás de las mareas, donde los atardeceres pintan el cielo de naranja sobre la playa de Barra de Santa Ana. Los locales suelen decir que el lugar se llena de vida cuando llega la temporada de pesca, y es fácil ver a los pescadores descargando sus capturas en el muelle mientras los niños corren entre las olas.
Más allá del centro, el mercado municipal bulle con puestos de frutas tropicales y el aroma a tiste, esa bebida fría de maíz y cacao que los vecinos preparan para el calor de abril. Si te gusta el reggae o el son jarocho, en las tardes de domingo suele haber música en vivo cerca de la plaza principal, donde la gente se reúne a charlar aunque no haya ningún evento organizado.
Última actualización: 25 de agosto de 2026