Sobre el chat de Osaka
El olor a takoyaki recién hecho en Dotonbori no engaña: si estás en Osaka, no hay duda. La ciudad no se limita a ser la capital gastronómica de Japón, sino que late con un ritmo propio, entre el bullicio de sus puestos callejeros y el silencio de sus templos ocultos como el Shitennō-ji. Aquí la gente no pide permiso para disfrutar: se sienta en el suelo a comer okonomiyaki con palillos torcidos, discute de béisbol con pasión (¡el Hanshin Tigers no perdona!) o se pierde en los callejones de Shinsekai, donde la nostalgia del barrio de los años 20 se mezcla con luces de neón que nunca se apagan.
Los osakans, conocidos por su franqueza y humor directo, te dirán sin rodeos si su okonomiyaki es mejor que el de Tokio. Van al trabajo en tren hasta la estación de Osaka, pero escapan los fines de semana a la isla de Nakanoshima, donde el arte y la naturaleza se dan cita en el museo de arte contemporáneo. Y si es verano, no te pierdas el Tenjin Matsuri, uno de los tres festivales más importantes de Japón, con barcas que desfilan por el río Okawa bajo un cielo de fuegos artificiales.
Última actualización: 9 de agosto de 2026