Sobre el chat de Ocozocoautla de Espinosa
El Cerro Meyapac es la sombra que siempre acompaña a Ocozocoautla: desde sus 1.100 metros de altura se ve cómo la ciudad se extiende sobre una llanura de luvisol crómico, rodeada de cerros y surcada por ríos como el que recorre el Parque Ecológico, donde la gente va a caminar sin necesidad de hablar de ello. Más abajo, en el centro, los zoques dejaron huella en cuevas como El Cafetal, usadas para rituales desde el Preclásico inferior.
Aquí no se comenta el tiempo, se habla de cómo el temblor de 1995 sacudió hasta el recuerdo de los más viejos, o de los sitios que aún guardan ofrendas bajo tierra. En las tardes, cuando el calor baja, algunos se acercan a la zona del río dentro del parque, donde el agua arrastra historias que nadie narra en voz alta. Otros prefieren subir al cerro, no por deporte, sino para sentir el viento que trae olor a tierra mojada.
Entre quienes entran a la sala hay quienes viven en barrios como San Isidro, o quienes llegaron de rancherías cercanas buscando algo que no saben nombrar. Aquí no se pierde el tiempo en presentaciones largas: si alguien dice que va al Tigre por trabajo, los demás saben que habla del cerro, no de un animal.
Última actualización: 1 de septiembre de 2026