Sobre el chat de Nerja
En el Balcón de Europa, a más de 30 metros de altura sobre el Mediterráneo, el viento trae ecos de la fiesta de San Juan en junio. Los de Nerja ya están acostumbrados a que el verano —y los turistas— lleguen sin avisar, pero el invierno se llena de vecinos que conocen cada rincón: desde la Cueva de Nerja, con sus formaciones de estalactitas que parecen helados derretidos, hasta el Mirador de Maro, donde el agua del acantilado brilla como virutas de plata al atardecer.
No es raro ver a un grupo de jubilados jugando al dominó en la Plaza de España mientras los niños corren hacia la playa de Burriana, la única con arena fina y chiringuitos que no cierran ni en enero. Eso sí, si vas en agosto, prepárate para el ambientazo de la verbena de la Virgen del Carmen: la Virgen, patrona de los marinero, sale en procesión sobre un barco engalanado y los fuegos artificiales iluminan la noche como si el cielo se hubiera partido en dos.
Última actualización: 5 de agosto de 2026