Sobre el chat de Alhaurín de la Torre
En la plaza de la Constitución, cuando el sol se acuesta sobre la sierra de Mijas, los de toda la vida aún se saludan por el nombre. No hace falta ser de la peña del bar La Parra para sentirse de aquí, aunque si pasas por el Mercado Municipal un sábado por la mañana, el olor a pescaíto frito de la freiduría de la esquina te recordará por qué este pueblo huele a salitre y almendras tostadas.
Más allá del casco antiguo, con sus casas encaladas y el Ayuntamiento del siglo XIX, la zona de los Molinos o el polígono industrial de Santa Amalia atraen a quienes buscan trabajo sin perder las raíces: aquí hasta el polideportivo municipal, con su pista de pádel siempre llena, tiene vistas a la vega donde el Guadalhorce serpentea entre huertas. Si te acercas en mayo, no te pierdas las Cruces, cuando las calles se llenan de altares floridos y el olor a azahar lo inunda todo.
Última actualización: 28 de junio de 2026