Sobre el chat de Melchor Ocampo
Melchor Ocampo no es solo un nombre, es un territorio que se extiende entre el norte de la capital y el sur del municipio, con una altitud que supera los 2.000 metros. Aquí el aire es más limpio, el trigo crece en las laderas y las tardes se llenan del olor a pan recién horneado en los hornos de leña que aún resisten en las panaderías del centro.
El lugar no nació con el nombre que hoy conocemos. Los antiguos nahuas lo llamaban Tlaxomulco, un término que en su idioma significa 'en el rincón de la tierra', y que aún susurran los mayores cuando se refieren al origen de la tierra que pisamos. Entre las calles empedradas y las casas de adobe, la parroquia sigue siendo el eje de la vida social, pero no es el único punto de referencia: basta seguir el aroma del mole de olla para llegar al mercado donde lo preparan los domingos.
Los domingos son sagrados aquí: la plaza se llena de puestos de fruta, especias y los típicos tlacoyos con frijoles. No hay que buscar horarios ni calendarios, solo dejarse llevar por el bullicio. Y si te llaman la atención los detalles históricos, pregunta por el nombre de Tlaxomulco: los más viejos aún lo recuerdan.
Última actualización: 7 de septiembre de 2026