Sobre el chat de Mazatlán
El nombre de Mazatlán viene de los indígenas totorames, xiximes y tepehuanes, que llamaban así a la zona donde hoy se alza la ciudad. Fundada en 1531 por expedicionarios de Nuño de Guzmán, la villa creció alrededor del puerto que servía de escala para los barcos que buscaban llegar al presidio de San Juan Bautista Mazatlán, hoy Villa Unión. Entre las olas del Pacífico y las calles empedradas de la parte antigua, la ciudad guarda ese aire de puerto que huele a salitre y a mariscos recién capturados.
Si por algo se reconoce a Mazatlán es por su gastronomía de mar. Aquí el ceviche no es un plato cualquiera: es una tradición que se sirve en cada esquina, a veces con camarón, a veces con pescado fresco. El pescado zarandeado, dorado al fuego y bañado en limón, es otro de los reyes de la mesa local, acompañado siempre por un lado de frijoles puercos o una cerveza Pacífico bien fría. Y no hay que olvidar el aguachile, ese toque picante que saca a relucir el sabor del mar sin rodeos.
Los mazatlecos no solo comen bien: también vibran con el béisbol. El Estadio Teodoro Mariscal es un templo donde los equipos locales y los visitantes se enfrentan bajo el sol del Pacífico. Entre partido y partido, la gente se toma un tejuino bien helado o una coco-horchata, mientras el viento del mar trae el eco de los gritos de la afición. Si quieres sentir el corazón de la ciudad, no hay mejor lugar que un estadio lleno en temporada alta.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026