Sobre el chat de Magdalena Contreras
Los contrerenses tienen la fama de ser gente sencilla pero orgullosa de su tierra. Aquí la calle se vive como en pocos lugares de la capital: con el aroma a hierba de los cerros de la cuenca y el eco de las campanas de los pueblos originarios.
En Semana Santa, San Bernabé Ocotepec se llena de multitudes que siguen la ruta de la Crucifixión desde la calle principal hasta el Cerro del Judío, donde el aire se espesa con el olor a incienso y a los puestos de atole y tamales que se alinean a lo largo del camino. La Quema de Judas, con sus petardos y figuras de trapo, es otra de esas tradiciones que hacen que el tiempo parezca detenerse en el pueblo.
Más allá de las fiestas, en las faldas del volcán y entre las barrancas, los vecinos se reúnen en los mercados locales a charlar de fútbol o de las lluvias que pintan de verde los cerros. Aquí no hay que inventarse excusas para hablar del tiempo: se nota cómo la naturaleza marca el ritmo de la vida.
Última actualización: 7 de septiembre de 2026