Sobre el chat de Hidalgo
Hidalgo huele a barbacoa de borrego y a tierra mojada cuando empieza la temporada de lluvias, un olor que se te queda pegado a la camisa si pasas por Mineral del Monte. Allí se hace la mejor barbacoa de México, no en plan turismo, sino en las fondas que llevan décadas sirviendo en hojas de maguey. Si vas a Pachuca, fíjate en los murales del centro histórico: representan la lucha independentista y hasta el coatí, ese animalito que parece mapache pero más listo. En la ciudad hay un mercado llamado Mercado de la Providencia donde venden chiles en nogada todo el año, no solo en septiembre, y los puestos de antojitos no cierran ni a las dos de la tarde.
Para los que prefieren el aire libre, en el Parque Nacional El Chico la gente sube al cerro de la Peña del Cuervo al amanecer para ver el amanecer más frío del estado, pero con vistas que quitan el hipo. Si vas en temporada de ciervos, no te pierdes la Reserva de la Biósfera Barranca de Metztitlán, un cañón que parece sacado de un western pero con aguas termales escondidas entre las rocas. Eso sí, lleva siempre agua porque el sol en Hidalgo no perdona, ni siquiera en invierno.
Última actualización: 8 de julio de 2026