Sobre el chat de Figueres
Si pasas por la Rambla de Figueres al atardecer, verás cómo la luz dorada se clava en los toldos de los bares. Es el momento en que los figuerencs salen a tomar un vermut en la plaza del Ayuntamiento, justo delante de la iglesia de Sant Pere, donde los domingos por la mañana suena la misa con el órgano de fondo. No hay mejor lugar para perderse que el Parque Bosc, ese pulmón verde con senderos que suben hasta el Castillo de Sant Ferran, desde donde se ve toda la comarca del Alt Empordà.
Los que conocen Figueres saben que aquí lo importante no es solo el Teatre-Museu Dalí, que domina la plaza Gala Salvador Dalí con su torre geodésica. Son también las tardes de verano en el Parc de la Devesa, donde los puestos de churros y refrescos se mezclan con el olor a pino. Y si es octubre, no te pierdas la Fira del Ram: una fiesta donde los puestos de animales, plantas y dulces típicos de la zona se instalan en la Plaça del Gra, una tradición que se remonta a la Edad Media.
Última actualización: 6 de agosto de 2026