Sobre el chat de Turín
Turín no es solo la capital de la región del Piamonte, sino un rincón donde el barroco se mezcla con el chocolate más cremoso de Italia. Aquí, en la Piazza San Carlo —la «sala de estar» de la ciudad—, los turineses toman el aperitivo al atardecer con un *bicerin*, esa mezcla de café, chocolate y crema que inventaron en el siglo XVIII. Si quieres sentir el pulso de la ciudad, camina por el río Po al amanecer: los pescadores locales ya están con sus cañas, y el aire huele a pan recién horneado de las panaderías de Via Sant’Agostino.
Más allá del centro, el barrio de San Salvario late con vida alternativa. Tiene el mercadillo más auténtico de la ciudad, el Balôn, donde los domingos se regatean objetos vintage y discos de los 80. Pero si buscas algo más serio, el Museo Egipcio —segundo en importancia después del de El Cairo— te dejará con la boca abierta. Eso sí, no te vayas sin probar un *gianduiotto*: ese pequeño triángulo de chocolate con avellana que los turineses consideran su tesoro nacional.
Última actualización: 3 de agosto de 2026