Sobre el chat de Roma
El Trastevere bullía anoche cuando la luna se coló entre los balcones de colores. Las trattorias seguían abiertas, con mesas de madera gastada y botellas de vino que no llegaban a vaciarse del todo. Entre risas y el olor a salsa de carbonara, alguien mencionaba que el próximo domingo es la fiesta de San Giovanni, cuando los romanos se acercan a la Basílica de San Pedro del Vaticano para bendecir los ramos de hierbas aromáticas. No hace falta ser turista para disfrutar de ese ritual que huele a hierbabuena y a verano.
Si te gusta perderte por la ciudad eterna, pero no quieres que tu móvil te guíe como un GPS, aquí puedes preguntar por rutas menos transitadas. Por ejemplo, el Aventino, con su mirador secreto de los Caballeros de Malta, o el Testaccio, donde los romanos van a comprar pasta fresca los sábados por la mañana. Eso sí, si te pones a hablar de la Fontana di Trevi, mejor que sea para contar anécdotas de cuando la gente robó monedas antes de que se llenara de turistas a las ocho de la mañana.
Última actualización: 7 de agosto de 2026