Sobre el chat de Terrasa
El Mercado de la Unión ya huele a pan recién horneado cuando el reloj marca las siete de la mañana en Terrassa. Los puestos de xurros amb xocolata se mezclan con el griterío de los tenderos que anuncian la fruta de temporada, y en la plaza del Vapor sigue resonando el eco de las antiguas fábricas textiles que le dieron fama. Aquí no hace falta irse a Barcelona para disfrutar de un ambiente de ciudad con alma de pueblo: basta pasear por el casco antiguo y toparse con la iglesia de Sant Pere, que vigila la plaza desde el siglo XII, o perderse por los pasajes modernistas como el de la Rambla de Egara.
Si quieres probar algo que no encontrarás en ningún otro sitio, pide un llonganissa de pagès en cualquier bar de la Rambla de Catalunya y acompáñalo con un vino de la DO Pla de Bages. Los terrassencs no se conforman con cualquier cosa: en la fiesta mayor de Sant Antoni, a finales de enero, las calles se llenan de correfocs y castells, y los niños corren con sus petards sin que los mayores les regañen demasiado. Eso sí, si vas en mayo, no te pierdas la Fira Modernista: una vuelta al esplendor industrial de la ciudad con exposiciones, música y hasta paseos en tranvía de época.
Última actualización: 7 de agosto de 2026