Sobre el chat de Roquetas de Mar
El chiringuito de la playa de los Muertos sigue lleno a estas horas, como cada tarde de verano, con familias que se pasan el bocadillo de gamba roja almeriense y los jóvenes que se zambullen desde las rocas al atardecer. Entre el Puerto Deportivo y el barrio de Aguadulce, el paseo marítimo es el escenario de siempre: algún que otro vendedor ambulante de pulseras de cordón y grupos que se sientan en los bancos de madera a ver pasar los veleros rumbo a Cabo de Gata. El olor a salitre se mezcla con el del pescado frito que sale de las freidurías de la calle Granada, justo donde los abuelos juegan al dominó bajo la sombra de los plátanos.
Si hoy es domingo, no falla la misa de las doce en la iglesia de San Juan Bautista, en el casco antiguo, y después la gente se queda en la plaza del Ayuntamiento charlando de la última partida de fútbol del Roquetas CF o de la próxima feria, que este año promete más horas de música y verbenas que nunca. Por las noches, en el mirador de la Plaza de Toros, los más mayores se sientan a tomar un carajillo mientras los más jóvenes se acercan a los bares de la zona de El Sol, donde la cerveza está fría y la música suena alta hasta que el cuerpo aguante.
Última actualización: 10 de agosto de 2026