Sobre el chat de Pinto
El kilómetro cero de Pinto no está en la Puerta del Sol, sino en la Plaza de la Constitución, donde cada domingo por la mañana se monta el mercadillo más animado del sur de Madrid. Allí los puestos de ropa se mezclan con los de productos ecológicos, y entre el regateo y el olor a churros recién hechos, se cuela la vida del pueblo: desde la señora que vende garbanzos de la tierra hasta el joven que busca un móvil de segunda mano.
Si pasas por la biblioteca municipal de la calle Real, fíjate en el mural que pintaron los vecinos hace unos años: retrata a los trabajadores de la antigua fábrica de conservas, un oficio que definió a Pinto durante décadas. Aunque ahora el pueblo ha crecido con urbanizaciones como El Romeral o Parque de Ocio, en el casco antiguo aún se respira ese aire de pueblo que se niega a desaparecer del todo. Por las tardes, el ambiente se traslada al Parque de la Chopera, donde los mayores juegan a las cartas y los niños corren entre los columpios, con la sombra de los chopos como testigo.
Última actualización: 6 de agosto de 2026