Sobre el chat de Boadilla del Monte
El Monte de Boadilla no es solo un nombre: es el pulmón verde que separa la autovía A5 del casco urbano, donde los runners madrugadores y los paseantes de domingo se cruzan con el olor a pan recién hecho de la panadería de la Plaza de la Iglesia. Por las tardes, el aire huele a hierba recién cortada cerca del Parque de la Aliseda, y si te asomas al mirador de la Ermita de San Sebastián —sí, esa que sale en las fotos de Instagram de los influencers locales—, entiendes por qué dicen que es el sitio más tranquilo de la zona metropolitana.
No es raro que en las fiestas de mayo, cuando la peña El Rincón de la Villa organiza su verbena en la plaza, hasta los más jóvenes se escabullan de las terrazas del centro para colarse en la verbenas de barrio. Y si hablamos de comer, ni se te ocurra irte sin probar las torrijas de la Casa Lula en Semana Santa o un bocadillo de calamares en el bar de la Estación de Cercanías, ese que lleva abierto desde los años 80 y donde el dueño te sirve la caña antes de que termines de pedirla.
Última actualización: 7 de agosto de 2026