Sobre el chat de Me Quiero Enamorar
Entre mensajes que empiezan con un «¿qué tal?» y risas nerviosas cuando alguien escribe «te echo de menos» después de cinco minutos, aquí la gente no pierde el tiempo con rodeos. Gente que lleva tres cafés encima y sigue sin atreverse a decirle a esa persona que le gustan sus historias de viajes, o adolescentes que confunden los likes con el corazón en la garganta. No es un confesionario, pero a veces se siente como tal: sin pantallas de por medio que filtre los sentimientos.
La sala se llena de perfiles que van desde el «soy tímido pero me encantan las películas de amor» hasta el «llevo cinco apps de citas y ninguna me ha dado ni un café». Aquí no importa si vienes de Tinder, Bumble o de la cola del Mercadona: lo que cuenta es que alguien, en algún momento, ha escrito «me quiero enamorar» y ha pulsado *entrar*. Y no, no es un grupo de solteros desesperados: hay quien busca amistad, quien prueba suerte antes de una cita real o quien solo quiere hablar de lo bonito que es soñar con alguien.
Última actualización: 15 de julio de 2026