Sobre el chat de Masaya
Masaya no es solo el nombre de un departamento, es el corazón de la Nicaragua más auténtica. Entre volcanes y calles empedradas, la ciudad respira el aroma a tamales de chipilín y el sonido de las marimbas los domingos por la tarde. Si pasas por el Mercado de Masaya, no te pierdas los puestos de quesillo recién hecho con crema y cebolla: allí el queso se fríe al momento y saben que estás en casa.
La fiesta grande de la ciudad es la de San Jerónimo, cada septiembre, cuando durante una semana los masayenses visten de morado, bailan al ritmo de chicheros y llenan las calles de cohetes y pólvora. Los más viejos aún recuerdan cómo, hace décadas, la procesión salía desde la iglesia de San Miguel Arcángel y terminaba en la plaza con un baile que duraba hasta el amanecer. Hoy, aunque las luces de los altavoces compiten con las estrellas, el espíritu sigue intacto.
Última actualización: 8 de agosto de 2026