Sobre el chat de Marratxí
Marratxí no es solo un municipio al norte de Palma, es un territorio de contrastes donde el interior montañoso se funde con la huerta más fértil de la isla. Quien no ha pasado por el Pont de l’Estremera al atardecer, con el agua del torrente reflejando los últimos rayos, no sabe lo que es un paisaje mallorquín en estado puro. Pero más allá de los postales, aquí la vida late en detalles como el aroma a sobrasada que sale de las casas de Marratxí Nou en vísperas de Navidad, o el bullicio de la plaza de Binissalem los jueves, cuando los puestos de verdura y los corrillos de vecinos se mezclan con el olor a café recién hecho de la pastelería de la esquina.
Si te gusta el senderismo, el Caragol de les Cases Velles te dejará sin aliento —y con las piernas temblorosas—. Pero si prefieres quedarte en llano, el camino de Sa Cova, junto a la ermita de Sant Marçal, es perfecto para una tarde de paseo tranquilo. Eso sí, no te vayas sin probar el *tumbet* en algún restaurante de Santa Maria, donde aún cuecen las berenjenas y los pimientos como hace décadas. Aquí la tradición no es un decorado: se vive cada día.
Última actualización: 29 de junio de 2026