Sobre el chat de La Ceiba
El malecón de La Ceiba, con sus más de 300 metros de longitud junto al mar Caribe, es el lugar donde el ritmo de la tamborera garífuna se mezcla con el olor a pescado frito de los puestos callejeros. Aquí, entre los vendedores de pan de coco y los surfistas que esperan la próxima ola, se respira el caribe hondureño de una forma que no encontrarás en los folletos turísticos. Si vienes por la mañana, verás a los pescadores descargando la captura del día en el muelle de San José; si es al atardecer, el cielo se tiñe de rojo sobre las islas de la Bahía, que se perfilan a lo lejos como un horizonte de postal.
Pero no todo es playa: el centro histórico, con sus casas de madera de colores y balcones de hierro forjado, guarda rincones como la iglesia de San Isidro, donde los domingos se llena de familias vestidas de blanco para la misa de las cinco. Y si llegas en mayo, prepárate para el Carnaval de La Ceiba, declarado Patrimonio Cultural de Honduras: cuatro días de comparsas, música punta y ron en la calle que paralizan la ciudad. Eso sí, antes de salir de la zona, prueba el *baleada* con huevo y queso de la señora que monta su puesto frente al parque Central: lleva más de veinte años sirviendo a los mismos clientes.
Última actualización: 8 de agosto de 2026