Sobre el chat de Comayagua
La Plaza de San Sebastián, en el centro de Comayagua, huele a café recién molido los domingos por la mañana. Ahí, entre los portales coloniales y la Catedral de la Inmaculada Concepción —una de las más antiguas de Centroamérica—, los *comayagüenses* se reúnen antes de la misa de once. Si pasas por el mercado municipal, prueba los tamales de chipilín que venden en la esquina de la calle Real: llevan un toque de loroco que ni en Tegucigalpa aciertan a igualar.
Al caer la tarde, la brisa del valle se vuelve fresca cerca del Río Humuya, donde los más jóvenes se juntan para ver el atardecer desde el puente peatonal. En temporada, no faltan las verbenas con música de marimba en el barrio de El Centro; llevan el ritmo hasta la madrugada, y el olor a tamales de gallina se mezcla con el humo de los cohetes de las fiestas patronales. Si te gusta el silencio de las montañas, sube hasta El Picacho al amanecer: se ve el valle entero bañado en luz dorada.
Última actualización: 27 de julio de 2026