Sobre el chat de Choluteca
El río Choluteca serpentea entre edificios de ladrillo rojo y mercados bulliciosos, cortando la ciudad en dos como un eje invisible. Por las tardes, en el malecón cerca del puente La Concordia, los paseantes se mezclan con vendedores de *tamales de pollo* y *sopa de caracol*, mientras los niños juegan al fútbol en las canchas de tierra. No es raro ver a alguien ofrecer *tiste* —ese refresco espeso de maíz y cacao— en un vaso de plástico, azulado por el atardecer.
Al otro lado del río, el barrio El Centro guarda el mercado San Isidro, donde el olor a especias y fruta madura se cuela por las calles empedradas. Los domingos, la plaza de la iglesia Nuestra Señora de la Merced se llena de música de marimba y risas; allí, los abuelos enseñan a los nietos a bailar *punta*, ese ritmo que lleva más de un siglo sonando en las fiestas patronales. Si pasas por Choluteca en agosto, no te pierdas el desfile de la *Virgen de la Candelaria*: los niños tiran serpentinas y los mayores brindan con *caña de azúcar* recién destilada.
Última actualización: 26 de julio de 2026