Sobre el chat de La Carlota
Si pasas por la Plaza de la Constitución a las doce en punto, verás cómo los mayores se acercan al bar La Bodeguilla a tomarse el aperitivo de rigor con una caña y unas aceitunas aliñadas. Eso sí, no te sorprendas si te invitan a probar un trozo de su hornazo, que aquí lo hacen con secreto ibérico y huevo duro, y no con la versión pobre que venden en otros sitios. Por las noches, cuando cae el sol, el paseo se llena de jóvenes que van de la Discoteca El Mirador a la terraza del Bar Los Arcos, donde el precio de la cerveza no cambia desde hace años y el dueño te recuerda si te debe dinero de la semana pasada.
Pero no todo es tapeo y copas: en mayo, cuando el Santísimo Cristo de la Misericordia sale en procesión, el pueblo entero se paraliza. Las calles se engalanan con arcos de flores y los vecinos llevan velas mientras suena la saeta desde el balcón de la casa de la familia que lo custodia desde siempre. Después, en la plaza, se monta una verbena con música en directo y hasta los más viejos acaban bailando sevillanas a ritmo de una guitarra que suena desafinada pero con mucho sentimiento.
Última actualización: 29 de junio de 2026