Sobre el chat de Hurlingham
El Hurlingham Club no solo dio nombre a la ciudad, sino que sigue siendo su sello más reconocible: allí, entre canchas de césped —de las pocas en Latinoamérica— y el abierto de polo más antiguo del mundo en activo, se respira el legado que dejaron las colonias británicas hace más de un siglo. No es raro ver a grupos de vecinos practicando cricket o golf al atardecer, como si el tiempo se hubiera detenido en aquel pueblo que nació de un club de recreo para extranjeros.
El básquet y el fútbol también laten con fuerza en Hurlingham, donde equipos como Defensores (fundado en 1921) y los clubes de Villa Tesei o William Morris alimentan las canchas de barrio. Pero si hay algo que une a todas las generaciones es el rugby: Curupaytí, Hurling Club y El Retiro, los tres clubes locales, forman una trenza de pasión y torneos que recorre el partido de punta a punta. Aquí, entre los campos de investigación del INTA y el Camino del Buen Ayre, el deporte no es solo un hobby: es parte del ADN.
Si buscas algo más tranquilo, los espacios verdes y las calles arboladas invitan a pasear sin prisa. Y si prefieres quedarte en casa, échale un vistazo a la página: igual alguien está comentando el último partido de la URBA o preguntando por los horarios del torneo de hockey en el Hurling Club.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026