Sobre el chat de Forma Palabra
Si alguna vez has perdido horas en un bar de Madrid entre versos sueltos y rimas robadas, aquí encontrarás a tus cómplices. No es un taller, pero funciona como uno: gente que escribe entre cafés y apuntes en servilletas sube sus textos para que otros los lean al instante, sin filtros ni academias. Algunos llegan con un haiku en la cabeza, otros con una novela a medio terminar; lo que todos comparten es el vicio de jugar con las palabras hasta que suenen bien.
El perfil típico no es el escritor publicado, sino el aficionado que corretea entre el móvil y el teclado. Hay estudiantes de filología que quieren probar suerte con ejercicios nuevos, pero también mecánicos de Leganés que escriben canciones en ratos libres o abogados que descargan su estrés con microrrelatos. Lo mejor es que, como es gratis y sin registro, nadie juzga si tu texto es un desastre: al menos alguien lo lee y, si tiene suerte, hasta te responde con un verso tuyo mejorado.”
Última actualización: 9 de agosto de 2026