Sobre el chat de Don Benito
Don Benito huele a pan recién hecho cuando pasas por la panadería de la Plaza de España a las siete de la mañana, y ese aroma a horno de leña se mezcla con el bullicio de los puestos del mercado los martes, que es cuando el pueblo se llena de voces, regateos y olor a pimentón de la Vera.
Si te gusta el jarrillo de vino en las terrazas del Bar La Fonda o perderte entre las calles del Casco Antiguo buscando la ermita de San Juan de Dios —esa que parece una casa cualquiera hasta que entras y te encuentras con sus frescos del siglo XVIII—, aquí vas a encontrar a alguien con quien comentarlo. Por las noches, el ambiente se concentra en la Avenida de Extremadura, donde los más jóvenes se citan antes de ir a cenar migas con chorizo en alguno de los locales de la zona.
Y si prefieres algo más tranquilo, en los alrededores del Parque de la Coria puedes charlar con ganaderos del pueblo o con familias que llevan generaciones viviendo en las casas de adobe de los barrios de La Corchuela o El Cuadrejón, donde el tiempo parece ir más despacio.
Última actualización: 11 de agosto de 2026