Sobre el chat de Cañuelas
La Cañuelas que conocen los suyos no es un lugar de paso, sino un pueblo que se vive en la calle: donde la gente se saluda por el nombre y el café se sirve en cualquier esquina sin preguntar. Los canelenses —así se sienten— no necesitan más que el atardecer en la plaza o el bullicio del estadio los fines de semana para sentirse en casa.
Por aquí el fútbol es más que un deporte: el Cañuelas FC, en la Primera C, y su clásico contra Juventud Unida —el otro gran club local— son el pan de cada día en las charlas de bar. Pero tampoco hay que olvidar la Capilla del Carmen de las Cañuelas, testigo mudo de más de dos siglos de historia, o el eco de la Guardia del Juncal, que aún resuena cuando alguien recuerda cómo nació este pueblo de frontera.
Lo que más sorprende a quien llega es su mezcla: la tranquilidad de un pueblo de campo con el empuje de quienes saben que, aunque estén a solo 55 kilómetros de Buenos Aires, Cañuelas sigue siendo Cañuelas. Aquí no se dice 'vamos al centro', se dice 'vamos a la plaza', y lo demás se entiende solo.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026