Sobre el chat de Sassuolo
El olor a café de la Curva Este y el eco de los cánticos del Mapei Stadium se cuelan en esta sala como si la puerta de los vestuarios estuviera a un clic. Aquí no se habla de fútbol genérico: se discute sobre el último pase filtrado de Frattesi, se analiza por qué el Sassuolo sufre más con los equipos de la parte baja que con la Juventus, y hasta se comparan las camisetas del 2013 con las de ahora. Hay quien entra solo para saber si el club mantiene la apuesta por la cantera o si el nuevo patrocinador es otro de esos acuerdos que huelen a parche.
Pero no todo es balón parado. Esta sala atrae a vecinos que no van al estadio pero sí al mercado municipal los sábados por la mañana, a los que se reúnen en la Piazza Garibaldi a tomar el aperitivo, y a los que aún recuerdan cuando el equipo jugaba en el viejo Ennio Tardini. Aquí se comparten fotos de los graffitis del centro, se debate si el tranvía llegará antes que el próximo descenso, y hasta se organizan quedadas para ver los partidos en pantalla gigante del bar La Vecchia Sassuolo. La mezcla de forofos, locales y curiosos hace que las conversaciones pasen del 0-0 en el minuto 89 a la mejor crostata de la pastelería De’ Medici en menos que canta un gol.
Última actualización: 28 de julio de 2026