Sobre el chat de Recife
El sol se cuela entre los edificios altos de Boa Viagem mientras la brisa trae el olor a agua salada de la playa más famosa de Recife. Aquí, en el corazón del Nordeste, el ritmo de la vida es distinto: las aguas verdes de la playa de Porto de Galinhas a media hora en coche o el bullicio del Mercado de São José, donde se apiña el color de la gastronomía local: tapioca con carne de sol, moqueca de peixe y los primeros sorbos de caipirinha de cachaça a las once de la mañana.
Si pasas por Olinda al atardecer, verás cómo el sol se funde con los azulejos de las iglesias barrocas mientras los tambores de maracatú empiezan a sonar. La ciudad hermana, Patrimonio de la Humanidad, vive al ritmo de sus fiestas: el Carnaval de Recife y Olinda es de los más auténticos de Brasil, con desfiles de frevo y caboclinhos que hacen temblar el suelo. Aquí no se habla de dinero ni de cuerpos, sino de calles empedradas, de la luz dorada en los arrecifes de la Costa dos Corais y de ese algo que hace que Recife no se parezca a ninguna otra ciudad brasileña.
Última actualización: 4 de agosto de 2026