Sobre el chat de Belo Horizonte
Belo Horizonte huele a pão de queijo recién hecho y a café con leche en cualquier esquina de Savassi, donde las luces de los bares se mezclan con el bullicio de la gente que sale de trabajar. La ciudad, con sus 2,5 millones de habitantes, no es solo un mapa de curvas y montañas como el Pão de Açúcar o el Mangabeiras, sino un ritmo de vida que se siente en barrios como Lourdes o Barro Preto: aquí el footing matutino por el Parque Municipal o una caipirinha en la Praça do Relógio son planes más comunes que llamar la atención.
Quien pase por la Feira Hippie de los domingos en la Praça da Estação sabe que Belo Horizonte no se queda en lo obvio. La ciudad respira arte callejero en el Circuito Cultural Praça da Liberdade, donde museos como el Mineiro y el de Artes y Oficios conviven con murales que cambian cada temporada. Y si alguien duda de su identidad minera, basta con probar la feijoada de un restaurante tradicional en el Mercado Central, donde hasta los turistas acaban repitiendo porción antes de que el dueño les invite a un pinga de cachaça para bajar la comida.
Última actualización: 30 de junio de 2026