Sobre el chat de Parma
Si cruzas la Piazza Garibaldi a las 11 de la mañana un domingo de primavera, verás cómo se mezclan el aroma a tortelli d’erbetta recién hechos y el bullicio de los aficionados antes del partido del Parma en el Tardini. Aquí no se viene a hablar de fútbol con datos fríos: se discute sobre el último error arbitral al que le cantan los vinos de Lambrusco en la grada norte, o si el equipo necesita un mediocentro de esos que saben mover el balón como en los 90.
Pero Parma no es solo el Tardini. En la sala se cuela cualquiera: el panadero de Via D’Azeglio que trae facturas calientes para el descanso de los chats, el estudiante de la Universidad que busca piso en el barrio de Oltretorrente, o el turista que pregunta por el mejor lugar para probar la coppa en la Feria del Jamón. Aquí el que entra con dudas sobre la ruta del Parmigiano Reggiano se va con una lista de la compra de productores de Busseto, y el que solo quiere cotillear el último fichaje del Parma Calcio termina debatiendo sobre la mejor trattoria para comer anolini en brodo.
Última actualización: 2 de agosto de 2026