Sobre el chat de Natal
La sombra de los coqueiros en la Praia do Forte no es solo un paisaje: cada atardecer, los pescadores de Ponta Negra apiñan sus barcas con redes llenas de camarão e siri, mientras los turistas se mezclan con locales en busca de la primera caipirinha del día. Si pasas por allí, fíjate en el puesto de *tapioca* de Dona Zezé: las hay de queso coalho con leche condensada o de carne seca con huevo, y huele a mar y a coco quemado hasta un kilómetro a la redonda.
Más allá del litoral, el Centro de Natal guarda otro ritmo. En la Plaza Padre João María, los domingos por la mañana, los *repentistas* improvisan versos al son de la viola, y los niños corren entre puestos de *bolo de rolo* y *queijo de coalho* recién hecho. Eso sí, si vas en diciembre, no te pierdas el *Natal Luz*: luces, música y hasta un tren que recorre la ciudad, aunque los más nostálgicos prefieren el tradicional *Boi de Reis* en barrios como Lagoa Nova, donde las familias se reúnen para cantar villancicos hasta el amanecer.
Última actualización: 7 de agosto de 2026