Sobre el chat de Napoli
Si hay algo que define a Nápoles es su capacidad para mezclar lo sagrado y lo profano sin pudor. Aquí se habla de Maradona como si fuera un santo, pero también de la mejor pizza de la historia comiendo en la pizzería de Sarrà, donde el horno de leña lleva encendido desde 1920. Los que entran suelen ser viajeros que acaban de llegar de Pompeya o turistas que se han perdido por el centro histórico, pero también napolitanos que viven en barrios como Chiaia o Vomero y que vienen a desahogarse sobre el tráfico de la tangenziale o a presumir de que su nonna hace mejor ragú que la de cualquier restaurante del centro.
No es raro que alguien pregunte por la dirección exacta de L’Antica Pizzeria da Michele —sí, esa que salió en *Eat Pray Love*— o por cómo llegar a la escalera de Santa Lucía de noche, cuando las luces de la bahía hacen que parezca un cuadro de Caravaggio. Los más nostálgicos traen recuerdos de cuando el Nápoles de Maradona ganó la UEFA en 1989 y se armaban batallas campales en el estadio San Paolo por un billete más barato. Y luego están los que solo quieren saber dónde tomar el mejor caffè al banco en Spaccanapoli, porque aquí hasta el café sabe a historia.
Última actualización: 5 de julio de 2026