Sobre el chat de Hungría
Budapest divide su alma entre el Buda histórico y la Pest moderna, donde el Danubio serpentea como un espejo entre las dos orillas. En el Castillo de Buda se esconden callejones empedrados y vistas que quitan el hipo, mientras que en el Parlamento —con sus 691 escalones y la aguja dorada que se clava en el cielo— los visitantes se pierden contando las gárgolas de la fachada. Pero si quieres sentir el pulso de la ciudad, acércate a los baños termales de Széchenyi: en invierno, los humeantes exteriores contrastan con el frío, y en verano, la piscina azul se llena de risas y ajedrez flotante.
Más allá de la capital, el lago Balatón atrae en verano con sus aguas cálidas y las viñas de Badacsony, donde se crían uvas recomendadas para el famoso Egri Bikavér, el 'vino de sangre de toro'. En el este, la Gran Llanura (Alföld) es pura esencia húngara: caballos pintados al galope en Hortobágy, paprika de Kalocsa colgando en ristras rojas y aldeas donde aún se escucha el sonido de los carruajes de madera.
Última actualización: 8 de agosto de 2026