Sobre el chat de Zaragoza
Entre el eco de las cajeras del Tubo —ese barrio donde las tapas de migas y longaniza aún saben a aceite de oliva de la tierra— y el rumor de los tranvías que cruzan el Ebro, esta sala es el sitio para tropezarte con alguien de San Pablo o Torrero sin que te pidan ni el DNI. Aquí no hay perfiles falsos ni algoritmos que te empujen a hablar de lo de siempre: solo zaragozanos de verdad, de esos que saben dónde pillar el mejor jamón en el Mercado Central o por qué el Pilar huele a incienso y a verano.
El Pilar y la Basílica son el reloj de la ciudad, pero no todo gira alrededor de eso. En Delicias, por ejemplo, los domingos por la mañana la gente se junta en el Parque Grande José Antonio Labordeta para escuchar a los cantaores de ronda sin que nadie le pregunte de dónde viene. Y en el Actur, donde la arquitectura parece un experimento de los 70, los vecinos aún discuten si el Centro Comercial Augusta es una bendición o un pecado urbanístico.
Última actualización: 10 de agosto de 2026