Sobre el chat de Turquía
El aroma a especias y el bullicio del Gran Bazar de Estambul se cuelan por la pantalla cuando alguien desde allí cuenta cómo regatea por un kilo de pul biber. No es solo el té negro servido en vasos de tulipa lo que define este país: en Gaziantep, al sureste, el baklava con pistacho se sirve en capas tan finas que casi brillan bajo la luz del sol. Mientras, en la costa egea, las casas blancas de Bodrum se recortan contra el mar como si el tiempo se hubiera detenido en los años 70, cuando los artistas europeos las descubrieron.
Cada región tiene su sello: en Ankara, la capital administrativa, el kokoreç —entrañas de cordero asadas— se devora en puestos callejeros antes del anochecer, y en el este, donde las montañas se alzan abruptas, los kurdos celebran el Newroz con danzas alrededor de hogueras que iluminan valles enteros. Si buscas algo más que fotos en Instagram, aquí la gente habla de las mezquitas que se reflejan en el Cuerno de Oro, de los globos aerostáticos de Capadocia que pintan el cielo al amanecer o de cómo el ramadán cambia el ritmo de las ciudades durante un mes entero.
Última actualización: 5 de agosto de 2026