Sobre el chat de Segovia
En Segovia el aire huele a leña quemada y a cochinillo asado antes de que llegue el primer frío. Por las mañanas, el acueducto sigue ahí, testigo de dos mil años de historia, mientras los segovianos pasan de largo hacia la panadería de la Plaza del Azoguejo o se pierden por el callejón del Consuelo buscando el mejor bar de tapas.
Si vienes por primera vez, fíjate en el Alcázar: parece un castillo de cuento, pero es real, y desde sus torres se ve toda la ciudad. Por la noche, cuando encienden las farolas de la Calle Real, el ambiente se llena de risas y el olor a torrezno lo inunda todo. Eso sí, si te gusta el ajo, pregunta por la sopa castellana en cualquier taberna del barrio de San Lorenzo: te la sirven humeante y con un pan que quita el hipo.
Última actualización: 9 de julio de 2026