Sobre el chat de Santa Brígida
El primer domingo de agosto, el casco histórico de Santa Brígida se llena de vida con la fiesta en honor a la patrona. Es el momento en que el barranco Guiniguada, uno de los más frondosos de la isla, parece respirar con las calles decoradas y el aire cargado de tradición. Entre las casas señoriales del Conjunto Histórico —reconocido como Bien de Interés Cultural desde 2011—, la iglesia parroquial destaca con su torre superviviente de un incendio que arrasó el templo a finales del siglo XIX. La talla de la Dolorosa y la antigua imagen de San Antonio son solo dos de los tesoros que guardan sus muros, testigos mudos de siglos de historia entre estos barrancos.
Pero Santa Brígida no es solo tradición: su esencia se respira también en el parque agrícola Guiniguada, donde el palmeral de Satautejo y el mercado municipal se mezclan con tierras de regadío que aún hoy alimentan a la ciudad. Aquí, el picón volcánico cubre parte del terreno, recordando que bajo estos suelos late la tierra que los aborígenes llamaron Tasantejo. La Casa Museo del Vino de Gran Canaria, junto al mercado, invita a probar los caldos locales mientras se pasea entre huertos que abastecen a Las Palmas, a solo catorce kilómetros de distancia.
Los satauteños saben que este municipio, el tercero más pequeño de Gran Canaria, guarda rincones donde el tiempo parece detenerse: desde los restos arqueológicos de La Atalaya hasta las cuevas de los Canarios, vestigios de un pasado aborigen que se entrelaza con los jardines y cultivos que llegaron con la conquista. Si buscas algo más que un simple chat, aquí encontrarás historias que solo se cuentan entre estas medianías, donde cada rincón tiene algo que ofrecer.
Última actualización: 9 de agosto de 2026