Sobre el chat de Róterdam
Si cruzas el puente Erasmus hacia Kop van Zuid, verás el skyline de Róterdam reflejado en el Nieuwe Maas: torres modernas mezcladas con grúas históricas. Aquí la arquitectura no es un adorno, es parte del ADN de la ciudad. Más allá del famoso Markthal, con sus murales de comida y el olor a stroopwafels recién hechos, está el barrio de Delfshaven, donde los canales parecen sacados de un cuadro del siglo XVII pero con bicicletas apoyadas en los muros.
En invierno, cuando el viento helado del Mar del Norte azota la ciudad, los locales se refugian en los *bruin cafés* como el De Pijp o el Café Dudok, donde sirven *bitterballen* crujientes acompañados de un *jenever* que quema pero reconforta. Si prefieres algo más animado, en el barrio de Crooswijk los sábados por la tarde hay mercados callejeros donde hasta los turistas acaban probando *haring* —el pescado crudo que se come con cebolla— por pura curiosidad.
Última actualización: 10 de agosto de 2026