Sobre el chat de Plasencia
Si cruzas el Puente de Trujillo al atardecer y ves cómo la luz dorada se cuela entre las torres de la Catedral Nueva, entenderás por qué Plasencia huele a historia y a jamón ibérico. Aquí, en el corazón de la Vera, no solo se conserva el legado medieval con sus calles empedradas y palacios señoriales como el de los Monroy, sino que la gente sigue viviendo a su ritmo: los domingos, el Mercado de Abastos se llena de voces que regatean por los productos de la tierra, desde los pimientos de la Vera hasta los quesos de cabra.
Por las noches, el ambiente se traslada a la Plaza Mayor, donde los bares como El Corralón sirven un vino de pitarra que sabe a uva recién pisada. Y si eres de los que prefiere el monte, en menos de media hora estás en el Valle del Jerte, pero eso ya es otro tema. Aquí, en Plasencia, lo que preparamos es un buen plato de *migas con chorizo* y un rato de charla sin prisa. ¿Qué mejor plan?
Última actualización: 7 de agosto de 2026