Sobre el chat de Naturaleza
El mirador del Pico del Inglés, en la sierra de Aracena, es de esos sitios donde se ven más cotillas que en la cola del Carrefour un sábado por la mañana. No por cotillear, sino porque allí arriba, con las primeras luces del día, se concentran ornitólogos con prismáticos del tamaño de un bazuca y vecinos de Zufre que suben a recoger jaras para la candelilla. Entre los pinos, el aire huele a romero quemado y a tierra mojada, y si tienes suerte, hasta oyes al alimoche sobrevolando el Tajo del Diablo. Eso sí, si vas en verano, llévate agua: el camino desde la aldea de Las Veredas es más empinado que la cuesta de la calle Larga en Málaga capital.
Esta sala la usan desde biólogos en prácticas hasta abuelos que conocen cada encina de la dehesa como si fuera su salón. Los primeros suelen preguntar por rutas que ni siquiera están en Wikiloc, como la del Arroyo de la Yedra, donde en primavera brotan narcisos silvestres entre las piedras. Los segundos te dirán, con toda la razón, que lo suyo no es hacer fotos con el móvil, sino saber en qué mes florece el cantueso para no pisarlo sin querer. Y luego están los urbanitas de Sevilla capital que llegan con botas nuevas y mapa impreso… y se pierden en menos de media hora porque confundieron el desvío con el camino de la finca de Paco el del tractor.
Última actualización: 14 de julio de 2026