Sobre el chat de Mexicali
El olor a mariscos recién fritos en el Mercado Negro, ese es el aroma que te recibe al llegar a Mexicali. No es el mar, pero el río Colorado y los canales de riego le dan ese aire de ciudad ribereña donde el agua y el desierto se mezclan. Aquí, el mango con chile y limón es más que un postre: es un ritual callejero que se toma entre horas de sol implacable y noches de fiesta en la calle Madero.
En el centro, la Plaza de las Tres Banderas —por la mexicana, la bajacaliforniana y la de la ciudad— se llena de familias los domingos. Mientras los niños corren entre las fuentes, los abuelos juegan dominó bajo los árboles de tamarindo. Y si hablamos de gastronomía, no te vayas sin probar el taco de pescado estilo Baja, que en lugares como El Indio o La Estancia de Mariscos sirven con una salsa de chipotle que quema pero enamora.
Última actualización: 2 de julio de 2026