Sobre el chat de Baja California
En la frontera con Estados Unidos, Tijuana late con una mezcla única de culturas. Aquí, el raspado de frutas con chile y chamoy no es un helado, es casi una religión callejera, y el CETYS o la UABC sacan tarde tras tarde a estudiantes que llenan la Avenida Revolución de risas y música.
Mexicali, en cambio, respira más lento. Entre el desierto y la frontera, sus juegos de charrería en el Lienzo Charro atraen a familias enteras los domingos, y en los mercados como el Mercado Cuauhtémoc el tamal de machaca se come con las manos, sin prisa. Si buscas playas, el Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir o las aguas de San Quintín son paradas obligadas para quienes huyen del bullicio, con atardeceres que parecen pintados a mano.
Última actualización: 7 de agosto de 2026