Sobre el chat de Gay Medellín
La primera vez que entré al chat de Gay Medellín fue un sábado por la noche, buscando a alguien para tomar un trago en el centro. No tardé en ver a un par de usuarios hablando del ambiente en el Holy Burger de El Poblado, con fotos de sus pedidos de hamburguesa y cerveza. Entre risas y memes, quedó claro que aquí la gente no viene a perder el tiempo con presentaciones largas: va a lo que va.
Lo que más sorprende es que no es solo para ligar. Hay quien busca recomendaciones de saunas como el Sauna Club de Envigado, donde la gente va en plan relajado, o quienes preguntan por los mejores bares de salsa en La Strada. Incluso hay quien comparte fotos de sus outfits para el Pride de Medellín, aunque sea en versión digital, y otros que organizan quedadas para ver el fútbol en pantallas gigantes de sitios como el Café Zapatoca.
Lo que no verás aquí es a gente pidiendo tu número personal ni mandando fotos sin permiso. Si alguien se pasa de la raya, la sala tiene moderadores que actúan rápido, y entre los usuarios hay un pacto no escrito: si quieres algo serio, dilo; si es un rollo, también. Eso sí, no esperes encontrar a alguien hablando de política o de su vida personal fuera de lo que toca en una charla de este tipo.
Última actualización: 10 de agosto de 2026