Sobre el chat de Acacías
Acacías nació en 1920 sobre tierras que antes formaron parte de San Martín, pero su historia se remonta a 1903 con la cárcel de mediana seguridad Colonia, aún en funcionamiento. Fundadores como Juan de Dios Rozo Moreno llegaron desde Cundinamarca tras la Guerra de los Mil Días, y entre fincas como la Esmeralda plantaron las bases de un pueblo que hoy respira llanero. No es casualidad que su nombre evoca el árbol de acacia, símbolo de resistencia en estos suelos que los colonos convirtieron en tierra de oportunidades.
El joropo no es solo música en Acacías: es el latido de sus calles. La Casa de la Cultura Manuel Antonio Blanco forma a 450 alumnos en arpa, cuatro y danza llanera, mientras que la JOROPERA COLPER, con más de 2.000 parejas bailando por las avenidas, inunda en agosto el Festival del Retorno. Esos días, el aire huele a parrilla y a sudor de fiesta, y el clima, con sus 24 °C de media, se vuelve cómplice de la algarabía que atrae a turistas y paisanos por igual.
Si buscas algo más tranquilo, la temperatura —que rara vez baja de 15 °C— y la cercanía a la Cordillera Oriental convierten sus veranos secos en el momento perfecto para explorar la biodiversidad de la zona. Pero cuidado: los inviernos son cortos, intensos y mojados. Acacías no pide permiso para sorprender, ya sea con las Arpas de Fe en abril o con el Festival Estudiantil del Llano en mayo, donde los jóvenes demuestran que el talento llanero no tiene edad.
Última actualización: 9 de agosto de 2026